Distancia
Desnivel
Cota inferior
Cota superior
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El itinerario que presentamos nace del espíritu de la «Catigat», la emblemática marcha ciclista de la comarca que a finales de abril de este 2026 ha celebrado su XVII edición enlazando 18 pueblos. Tomando como base aquel trazado, le proponemos una gran ruta circular de 103 kilómetros y apenas 500 metros de desnivel positivo que fija su inicio y final en el gran tesoro medioambiental de la zona: el Estanque de Ivars y Vila-sana. Con un 60% del recorrido por pistas de tierra en perfecto estado y totalmente señalizado de forma permanente, este viaje conecta la práctica totalidad de los núcleos de la comarca.
La ruta comienza en el lago de Ivars y Vila-sana, el lago interior más grande de Cataluña, un espacio natural recuperado que actúa como refugio de biodiversidad. Desde aquí se emprende el rumbo hacia el norte, y tras superar el núcleo de Vallverd, se llega a Linyola, un municipio situado sobre una pequeña elevación de gran importancia histórica vinculada al Condado de Urgell. En este primer sector el ciclista ya entra en contacto con el paisaje clásico de la jornada: pistas rectas de grava suelta pero compacta, campos de cultivo a ambos lados y un cielo abierto donde hay que prever el calor y el viento por la falta de zonas boscosas.
Una vez superado el límite norte, el recorrido gira hacia el oeste en busca de Els Arcs y El Poal, conectando pequeños núcleos rurales a través de pistas rápidas y de conducción muy sencilla. Desde Bellvís, la ruta dibuja un bucle hacia el sur y cruza por encima de la autopista AP-2 para alcanzar Bell-lloc d’Urgell, el punto más occidental del itinerario. El trayecto comienza entonces a girar hacia el este, pasando por Sidamon y subiendo recto hacia Torregrossa, que marca el extremo meridional del viaje. La salida de esta última localidad regala uno de los tramos más casracterísticos para los rodadores: una línea recta de seis kilómetros sobre el suelo que conduce directamente a Miralcamp, población que se cruza de abajo a arriba.
El camino vuelve a mirar hacia el norte para enlazar de forma consecutiva Fondarella y El Palau d’Anglesola, desde donde se accede a Mollerussa, la capital comarcal y el motor demográfico y económico del territorio. El crecimiento de la ciudad está estrechamente ligado a la construcción del Canal de Urgell en el siglo XIX, una infraestructura hidráulica monumental que transformó el antiguo secano en regadío y que tiene su punto de divulgación en el Espacio Cultural de los Canales de Urgell, un centro de interpretación situado en la misma ciudad.
Pedalante en paralelo a la acequia en dirección este, se llega a uno de los espacios más emblemáticos de la comarca: el Salt de Duran. Situado en la tercera acequia principal del canal, es un salto de agua de cuatro metros de altura que antiguamente generaba electricidad para una fábrica de papel cercana, y que hoy en día se ha convertido en uno de los puntos más populares del Canal d´Urgell.
El último sector de la ruta abandona el canal para conectar con Vilanova de Bellpuig y Golmés. Desde aquí se reanuda el rumbo norte hacia Vila-sana y se busca el paso por Castellnou de Seana —localidad donde nace la prueba de la “Catigat”— a través de una pista completamente rectilínea. El tramo final completa la vuelta al lago de Ivars por su parte de poniente, conectando con Barbens e Ivars de Urgell antes de cerrar el recorrido en el mismo punto de salida.